El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó este sábado que Irán logró hacer frente a la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel gracias a una estrategia asimétrica y a los errores de planificación del adversario. Sus declaraciones llegan un día después de que las negociaciones celebradas en Islamabad entre ambas partes concluyeran sin resultados.

"Libramos una guerra asimétrica de tal manera que logramos hacer retroceder al enemigo", declaró Ghalibaf, quien añadió que la estrategia estadounidense resultó deficiente a pesar de la superioridad de recursos. "Cometieron errores estratégicos. Se equivocaron en sus cálculos con respecto a nuestra población, al igual que en su propio diseño militar", manifestó. El alto funcionario reconoció que Washington supera a Teherán en poder militar, experiencia y recursos, pero advirtió que eso no garantiza la victoria: "Ciertamente, el equipo, los recursos y el dinero son efectivos en la guerra y en la victoria, pero no siempre es así".

Ghalibaf también aseguró que "no habrá capitulación en el ámbito diplomático" y advirtió que las fuerzas de la República Islámica están preparadas para cualquier error del enemigo, señalando que una reanudación del conflicto armado con EE.UU. podría producirse en cualquier momento. Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, señaló que Teherán puede alcanzar un "acuerdo justo" con Washington si este se ajusta a las normas internacionales y respeta las líneas rojas de Irán.

Las negociaciones arrancaron el sábado pasado en Islamabad y concluyeron al día siguiente sin el resultado esperado. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baghaei, detalló que "en una serie de cuestiones se llegó a un entendimiento, pero en dos o tres temas importantes, las posturas seguían alejadas y, finalmente, las conversaciones no condujeron a un acuerdo". Adicionalmente, el presidente estadounidense, Donald Trump, culpó del fracaso a la parte iraní, quien según él se negó a "renunciar a sus ambiciones nucleares", y anunció el bloqueo del estrecho de Ormuz.

El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, ofreció una lectura más moderada al anunciar que se han logrado "grandes avances" en las negociaciones y que se establecieron con claridad los límites y condiciones bajo los cuales Washington está dispuesto a ceder. No obstante, advirtió que el futuro del diálogo dependerá de la "flexibilidad" de Irán y de su disposición a aceptar los "puntos cruciales" planteados por EE.UU. para avanzar hacia un acuerdo definitivo.

Contexto.

Las negociaciones entre EE.UU. e Irán se celebraron en Islamabad el sábado y domingo previos a estas declaraciones, en el marco de un conflicto que incluyó ataques militares estadounidense-israelíes contra territorio iraní. Irán respondió militarmente a dichos ataques y mantiene activo su programa nuclear, cuyo futuro es uno de los principales puntos de discordia en las negociaciones. Las tensiones en torno al estrecho de Ormuz añaden una dimensión económica crítica al diferendo.